Sanxenxo es la capital del turismo de playa de las Rías Baixas. En verano multiplica su población, sus paseos se llenan y sus arenales, resguardados en la orilla norte de la ría de Pontevedra, son de los más concurridos de Galicia. Fuera de temporada vuelve a ser un pueblo tranquilo con vistas a la isla de Ons.
Qué se ve en las cámaras de Sanxenxo
Hay dos cámaras de vídeo en directo de la televisión pública gallega. La de Sanxenxo está en el puerto deportivo y enseña la playa de Silgar y el pueblo, con Portonovo al fondo. La de Portonovo, a un par de kilómetros, está en el club náutico y mira a la playa de Baltar, al puerto pesquero y deportivo y al paseo. Sirven para ver cuánta gente hay en la arena, cómo está la marea y si la niebla ha levantado.
Silgar y Baltar
Silgar es la playa urbana de Sanxenxo, de arena fina y aguas tranquilas, con la escultura de la Madama vigilando desde las rocas. Baltar, en Portonovo, es más abierta y familiar. Entre las dos y hacia el oeste hay una sucesión de calas y playas, hasta llegar a A Lanzada, el gran arenal que une el Salnés con la península de O Grove.
Cuándo mirar Sanxenxo
En julio y agosto, para ver el ambiente de la playa y el mar, y al atardecer, cuando el sol se pone hacia Ons. Las mañanas de verano amanecen a menudo con niebla que se va hacia el mediodía. En invierno, las cámaras enseñan un Sanxenxo casi vacío y, en días de temporal, el mar entrando en la ría.
Alrededores de Sanxenxo
Enfrente, la isla de Ons, a la que salen barcos desde el puerto en temporada. Al este, Combarro, con sus hórreos a la orilla de la ría, y la ciudad de Pontevedra. Al oeste, O Grove y A Toxa.
Cómo visitar Sanxenxo
Sanxenxo está a unos veinte minutos en coche de Pontevedra y a una hora de Vigo y de Santiago. En pleno verano, aparcar cerca de las playas es difícil: conviene llegar temprano.







