El tiempo en el Camino de Santiago
En Galicia la lluvia forma parte del Camino. Lo que cambia de una época a otra es cuánta y cómo: días enteros de agua fina en invierno, chubascos que van y vienen en primavera y otoño, y en verano, más niebla que lluvia. Esta página cuenta qué esperar en cada tramo. La previsión concreta de los próximos días está en la ficha de cada sitio con cámara, con la lluvia hora a hora, y en una sola tabla, etapa a etapa, en las páginas del Camino Francés y del Camino Portugués.
Lo que se ve en las cámaras antes de cada etapa
Una cámara dice lo que no dice un parte: si la niebla ya ha levantado en O Cebreiro, si el sendero del Monte do Gozo está mojado o si el sol ha salido en Tui.
Camino Francés: la montaña y los valles
La etapa de O Cebreiro es la más expuesta. A unos 1.300 metros, entre noviembre y marzo puede haber nieve y hielo, y la niebla cerrada es frecuente en cualquier época. Desde allí el Camino baja a los valles de Lugo, donde las mañanas de otoño e invierno amanecen con niebla y frío, y los veranos pueden ser calurosos a mediodía. Entre Portomarín y Santiago, el terreno suaviza y el clima se vuelve atlántico: templado y húmedo.
Camino Portugués: la costa y el Miño
Por la costa, la humedad y la niebla de la mañana son lo habitual en verano, con tardes templadas. Por el interior, el valle del Miño es más cálido. De octubre a mayo, los frentes llegan del Atlántico por el suroeste y descargan con fuerza en las Rías Baixas.
Santiago: la ciudad de la lluvia
Santiago es una de las ciudades más lluviosas de España, y la lluvia forma parte de su imagen: sus calles de piedra mojada son un clásico. Conviene llegar con chubasquero en cualquier mes.
Qué llevar
Una capa o un chubasquero que cubra también la mochila, calzado que aguante el barro, ropa que seque rápido y, entre noviembre y marzo, algo de abrigo para las mañanas. En verano, protección para el sol: las nubes engañan y las etapas del interior son largas.



