Portomarín es una villa del Camino Francés junto al río Miño, en la provincia de Lugo. El pueblo que se ve hoy es relativamente nuevo: el antiguo quedó bajo las aguas del embalse de Belesar en los años sesenta, y sus monumentos más valiosos se desmontaron piedra a piedra y se volvieron a levantar en lo alto, donde están ahora.
Qué se ve en la cámara de Portomarín
La cámara de vídeo en directo de la televisión pública gallega está en el concello y se mueve en un arco de 180 grados. Enseña la plaza, la iglesia de San Xoán y el paso de los peregrinos del Camino, que atraviesan el pueblo después de cruzar el puente sobre el embalse.
La iglesia que se mudó
La iglesia de San Xoán, también llamada de San Nicolás, es un templo románico con aspecto de fortaleza, con almenas y una gran rosa en la fachada. Cuando se construyó el embalse, se desmontó y se numeró piedra a piedra, y todavía se ven los números en algunos sillares. Con los niveles bajos del embalse, a veces asoman los restos del pueblo viejo y del puente medieval.
Cuándo mirar Portomarín
A media mañana y a primera hora de la tarde, cuando llegan los peregrinos de la etapa que sale de Sarria, el punto de partida más habitual para hacer los últimos cien kilómetros. En otoño e invierno, la niebla del Miño cubre el valle por la mañana.
Alrededores de Portomarín
El embalse de Belesar se extiende hacia el sur por los cañones del Miño, hasta la Ribeira Sacra. El Camino sigue hacia Palas de Rei y, ya en la provincia de A Coruña, Melide.
Cómo visitar Portomarín
Portomarín está a unos cuarenta minutos en coche de Lugo. En el pueblo hay albergues, pensiones y restaurantes para peregrinos, y en temporada alta se llenan pronto.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos kilómetros hay de Portomarín a Santiago?
Unos 90 por el Camino Francés, que suelen hacerse en cuatro o cinco etapas, por Palas de Rei, Melide y Arzúa.
¿Por qué el pueblo de Portomarín es nuevo?
Porque el antiguo quedó bajo el embalse de Belesar en los años sesenta. Sus edificios más valiosos, entre ellos la iglesia de San Xoán, se desmontaron y se volvieron a levantar piedra a piedra en lo alto.



